ULTIMO DIA DEL AÑO 2025: ALGUNOS CONSEJOS PARA CELEBRARLO CRISTIANAMENTE

 ¿Y SI TERMINAMOS EL AÑO SIN SUPERSTICIONE?

APORTES DE LA PATRISTICA Y LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA CATÓLICA

Tomado del muro de Facebook de Jesús M. Urones R y Josh Bautista - Apologetas Católicos




Hoy es buen dia para recordar esto:

San Justino Mártir († c. 165): «Los demonios introdujeron la adivinación y los presagios para apartar a los hombres de Dios.» (Apología I, 54)

Clemente de Alejandría († c. 215):  «El cristiano no teme a signos ni a presagios.» (Stromata, VII, 4)

Lactancio († c. 325): «La superstición nace del miedo; la religión verdadera, del conocimiento de Dios.» (Divinae Institutiones, IV, 28)

San Atanasio de Alejandría († 373):  «Los hombres, por temor, atribuyeron divinidad a cosas creadas.»
(Contra gentes, 8)

San Agustin: «Es supersticioso todo aquel que observa signos y presagios inventados por los hombres.»
(De civitate Dei, VI, 7) 

San Juan Crisostomo:  Decir que tal día es malo o que tal signo trae desgracia es propio de almas ignorantes y supersticiosas.» (Homilías sobre el Evangelio de Mateo, hom. 49)

San Gregorio Magno: Algunos, bajo nombre cristiano, conservan prácticas supersticiosas de los paganos.» (Moralia in Job, II, 35)

San Isidoro de Sevilla: La superstición es una observancia irracional y vacía, heredada de los gentiles.»
(Etymologiae, VIII, 3)

San Juan Damasceno: «Quien introduce el destino hace injusto a Dios.»
(De fide orthodoxa, II, 7)    

La superstición es uno de los cánceres que abunda en la sociedad, y que se ha introducido en gran manera dentro del pueblo cristiano. 

Pero ¿Qué es la superstición? Según nos enseña la iglesia en la doctrina: 

     ”La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algun modo, mágica a ciertas prácticas, [...]”. (CEC. no. 2111.)

La gente suele confiar muy a menudo en la protección, en la suertes, y en la abundancia atribuyéndole una especie de poder mágico, o de azar a un objeto totalmente inerte; que será según ellos quien les cumpla el cometido deseado. 

Que si quieren que les vaya bien, una pata de conejo, que si quieren tener prosperidad financiera, una escultura de una rana con monedas, que si quieren protección una herradura, etcétera, etcétera. Pero también está por otra parte, las cosas que causan según ellos, mala suerte al realizar tal o cual acto. Por ejemplo: pisar una grieta en el piso, siete años de mala suerte, o caminar por debajo de una escalera, siete años de mala suerte, romper un espejo, lo mismo, siete años de mala suerte etcétera, etcétera. Caramba, que tonterías, pues nada de esto pasa si haces cualquiera de estas cosas, pero como las personas ya tienen esto bien arraigado, evitan hacer lo que bajo la creencia es malo, increíblemente, pensando que si lo hacen van a tener la peor de las salaciones; y hacen lo que creen que esta bien para atraer la mejor de las suertes. todo esto es superstición y es diabólico. 

El demonio por su parte, se aprovecha de estas ocasiones para atormentar a las personas. Como él sabe que la gente cree que tendrá mala suerte por algo que hace, «aunque lo haga y no sucede nada» de aquí se agarra el demonio, para traerle esos siete años años de mala suerte, que tanto creía por supersticioso. 

Por supuesto, esto es una invención del demonio para tentar a las personas que no tienen fe. Ya lo dicen los padres de la iglesia, por ejemplo san Juan Crisóstomo es sus catequesis bautismales: 

     “¿Y que son, pues, los presagios? -dice. Muchas veces algunos, al salir de casa, ven a un hombre ojituerto o cojo, y lo toman como un presagio. Esto es pompa satánica, ya que al encontrarse con un hombre no hace que el día sea malo, sino el vivir en pecado. [...] ¿Qué estás diciendo? Ves a un hombre, y lo toman como presagio, ¿Y no ves la trampa diabólica: como te excita a la guerra contra alguien que ningún mal te ha hecho, cómo te vuelves enemigo de tu hermano, sin causa justa alguna?”. (Juan C., catequesis I, pág. 39, pf. 3-5.)

Tan oscurecidas se han vuelto las conciencias de algunos cristianos, que tienden a creer en estas mismas barbaries. Ahora que nos acercamos a despedir el año con la ayuda de Dios, y que damos gracias por todos los vienes que recibimos, tanto materiales como espirituales, por el poder que obró en nuestras vidas, se lo atribuimos siempre a Él, al único y verdadero Dios que orquesta todo, para que sucedan las cosas. A Él es a quien debemos dirigirnos para pedirle bendición, para pedir salud, para pedir fuerza y no imitar a los que no conocen a Dios, poniéndose un calzón rojo, o comiendo doce uvas y pidiendo un deseo por cada uva que se comen, o poniéndose la ropa al revés para que les vaya bien. Todo esto es superstición y viene del demonio. Tengamos cuidado con las prácticas que realizamos 

Conclusión: La superstición corrompe la fe, oscurece la razón y debilita la vida moral, porque sustituye la confianza en Dios por el miedo a las criaturas.

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